Hoy podría empezar con la típica frase de: hoy no ha sido un día interesante.
Pero no voy a hacerlo.
A veces lo simple con lo simple hace un compuesto especial.
Es cierto que la mayoría de veces catalogamos nuestros días según lo sucedido: días sumamente aburridos donde lo más interesante ha sido el estreno de una nueva serie televisiva, días cotidianos los cuales pese pequeñas diferencias el día está estructurado de la misma forma que anteriores. Y por último, los días distintos o especiales en que se basen quizás en la celebración de un cumpleaños o el día en que te regalaron una nueva mascota.
Normalmente estos últimos son los que recordamos con más facilidad, son los que nos quedan grabados en la memoria y al cabo de algún tiempo (según la intensidad del momento) se convierten en algo más que una anécdota o un recuerdo.
Pero creo que los días cotidianos al cabo del tiempo también se vuelven especiales. No recordaremos una fecha, un acontecimiento o un momento en concreto, pero con una sensación de nostalgia recordaremos una rutina antigua que habíamos olvidado por completo.
Sí, algo tan aburrido como algunos consideran las rutinas, las recordaremos con mucha nostalgia, pues este hecho nos evoca a momentos y personas que han pasado por nuestras vidas y quizás no lo vuelvan a hacer.
Por eso me gustan los días como hoy, días en que quizás no pueda explicar más de dos o tres cosas que tengan relevancia, pero seguro que algún día me alegraré de haberlos vivido.
Atte:
-Fizz-
Ozonoterapia Clínica
Hace 11 años
